Carta Episcopal - Et Lux in Tenebris - Ante la Deplorable Presentación en la Ceremonia de los Juegos Olímpicos de París 2024

Carta Episcopal

Et Lux in Tenebris

Ante la Deplorable Presentación

en la Ceremonia de los Juegos Olímpicos de París 2024

 Prot. No. CE-686-04/2024


1 - Et lux in tenebris lucet et tenebrae eam non comprehenderunt (Y la Luz Brilló en las tinieblas, más las tinieblas no la comprendieron) (Jn. 1, 5). Para nadie pasa desapercibido el deplorable espectáculo que se ha encabezado en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de París el pasado 26 de julio. Más aún las mediocres disculpas que el Comité Organizador ha dado al respecto, más que verdaderamente reconocer lo que hicieron, no son sino una burla burda y absurda, para intentar mitigar el alcance que ha tenido semejante puñalada.


2 - No podemos callar como Pastores, no tenemos permiso de callar ante la ofensa que recibe el Señor, no podemos ser perros mudos, pues la sentencia de Dios por boca del Profeta Isaías es severa: ¡Ay de los Pastores: perros mudos: malditos, que no pueden ladrar, soñadores acostados, ¡perros voraces que no se sacían! (Is. 56, 10 -12). La misma indignación que han sentido numerosos fieles, es la que no pocos Hermanos en el Sacerdocio han demostrado públicamente, y es nuestro deseo unirnos también a estas voces no solamente como protesta, sino también con espíritu de reparación y desagravio al Sacratísimo Corazón Eucarístico de Nuestro Divino Salvador.


3 - Sin duda, los que ahora ríen y se mofan, tienen su momento, pero en el Día del Juicio, no habrá motivos ni risas que valgan. Y es penoso que Hermanos que no son sino cristos rotos, expresen su necesidad de sanación humana y espiritual de semejantes maneras, la gran mayoría, manipulados por colectivos, lobies y poderes políticos abiertamente anticristianos y provenientes de las sectas masónicas.


4 - Invito a mis Hermanos en el Sacerdocio y a los Fieles de Buena Voluntad, a elevar oraciones de reparación y desagravio, especialmente la Hora Santa Reparadora y la Coronilla de Reparación al Divino Rostro por estos ultrajes, a orar por la conversión de quienes han participado desde todas las perspectivas a la realización de estos actos enteramente deplorables y condenables, a lo que declaramos y vemos Anatematizados. Dios tenga piedad de ellos.


5 - Que a nosotros, que deseamos permanecer fieles y seguir emprendiendo el difícil camino de la conversión, no nos desanimen estos ataques, que desgraciadamente son cada vez más descarados, satanás, sabiendo que le queda poco tiempo, esta dando coletazos, mientras el mundo y sus potestades más se levantan, su caída será aún más estrepitosa, porque la Cruz seguirá en pie e inalcanzable por ellos que buscan derribarla y así como viven en tinieblas, vendrá el Señor con el resplandor de su gloria a disiparlas y a poner de manifiesto que El es el Señor.

“Levántate, oh, Señor, y que tus enemigos se dispersen. Y que aquellos que te odian huyan ante Tú Rostro” (Num. 10, 35)

Hermano y Servidor.

 

Ex Sedis Episcopalis, a XXX de Julio de MMXXIV. Tercero de Nuestro Episcopado.

 

 

+ Mauritius, Episcopus

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Nuevo Aviso de Privacidad 2025 (Actualizado)

Carta Episcopal - Conticuit Populus - Reflexiones sobre la Situación Social en la Actualidad

Carta Episcopal - Non Veni Vocare - Sobre el Autentico Apostolado hacia las Personas con Atracción al mismo Sexo