
DECLARACION DE LA ADMINISTRACION APOSTOLICA PERSONAL
- CORPUS CHRISTI –
ANTE LA PROPUESTA DE PROHIBICION DE MANIFESTACIONES
RELIGIOSAS Y CULTURALES PUBLICAS DENTRO DE LA
REPUBLICA MEXICANA
1 - En un ambiente de respeto y reconocimiento, no podemos negar la diversidad
de profesiones religiosas en Nuestro País, sin embargo, también reconocemos la
plena libertad de cada individuo consagrada en la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos y en las Declaraciones Internacionales que en el país
son de carácter obligatorio de Leyes Civiles. Tales Legislaciones no pueden ser
ni ignoradas ni violentadas para construir un ambiente de división y de duelo
entre los ciudadanos.
2 - Ya México ha cursado la experiencia de la intolerancia gubernamental
que a lo largo de cuatro años solo dejo derramamiento de sangre entre hermanos,
en el periodo innegable de la Persecución Religiosa que consagró Plutarco Elías
Calles y su llamada Ley Calles que violaba tajantemente todo derecho de
Libertad Religiosa.
3 - No se puede violar la Declaración Internacional de los Derechos
Humanos, específicamente en el Artículo XVIII que cita textualmente: - Toda
persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión;
este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así
como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual o
colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica,
el culto y la observancia -.
4 - El principio de Estado Laico, parece simplemente ser una marioneta
usada por el mismo Estado para violentar abiertamente y para cohibir a las
denominaciones religiosas, inclusive aún cuando éstas respetan y se atañen a
las Leyes emanadas y a la propia Constitución, conforme a las Leyes de
Asociaciones Religiosas y de Culto Público. Y en cambio, son los propios
Magistrados quienes, violentando este principio, pretenden violentar las
propias creencias de los ciudadanos, tanto Ministros de Culto como Fieles,
buscando imponer agendas alejadas de toda capacidad natural y que se
contraponen incluso a los propios y verdaderos Derechos Humanos.
5 - La Iglesia Católica, consciente de su Misión como Administradora de
los Bienes Espirituales, pero también de los temporales, colabora por la
Salvación de las almas y por el bienestar de los ciudadanos, cooperando en la
caridad en las Obras de Misericordia Corporales y Espirituales y así mismo
colabora en lo posible con los Legítimos Gobernantes a quien Dios mismo les ha
delegado el poder, no para que usen de el irresponsable y arbitrariamente, sino
como legítimos servidores de los Ciudadanos, quienes han puesto en ellos su
confianza.
6 – La Iglesia, predica aquella Doctrina que le fue encomendada y la
participa a los hombres de todos los tiempos y lugares, lo mismo que las denominaciones
religiosas realizan con sus propias doctrinas emanadas de sus fundadores. De las
cuales, cada persona esta en plena libertad de abrazarla o de rechazarla en su
propia conciencia.
7- La Iglesia, realiza su Misión Profética en la Predicación del
Discernimiento entre el bien y el mal, su labor es la de iluminar las
conciencias desde su propia convicción en la Obra Salvífica de Jesucristo, Dios
y Hombre Salvador. No puede menos que elevar su voz ante las injusticias con
animo sereno pero firme, también en bien de los poderes temporales de quienes
gobiernan el destino de los Pueblos.
8 - Es por ello, que como Agrupación Religiosa nos corresponde también
elevar nuestra voz ante las injusticias y colaborar por el bien común de la
sociedad a la cual pertenecemos valiendo coherentemente nuestros Derechos, de la
misma manera que participamos de nuestras Obligaciones.
9 - Hacemos una firme y respetuosa Exhortación a los Ministros de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, para que respeten plenamente el Estado
de Derecho y respeten las Leyes Nacionales y los Tratados Internacionales de
los que México es parte en esta Materia de Libertad de Culto y Asociación
Religiosa. Dejen ya de dividir al Pueblo Mexicano por el sometimiento a Agendas
insanas que no promueven el bien común, sino que lo violentan. El poder
temporal que ahora ejercen no es en detrimento de los ciudadanos, sino en beneficio
de su plena realización como sociedad.
10 - Oramos por Nuestra Amada Nación Mexicana, para que verdaderamente
encuentre caminos de reconciliación, de concordia y de paz, para que se
extienda perennemente el Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo y el
Reinado Materno de Nuestra Señora de Guadalupe, Reina de México.
Mexicali, Baja California. A 09 de Noviembre de 2022.
Mons. Mauricio P. Solís
Obispo - Administrador
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